En Euskera "Akerra" significa macho cabrio, y "Larre" significa campo o prado, de ahi viene Akelarre. En las cuevas de Zugarramurdi se reunían personas de los alrededores para celebrar akelarres. En estas celebraciones se solía venerar un macho cabrío negro al que se le ha asociado con el culto a Satán.