se adivina su origen románico de una sola nave, acabada en ábside de tambor, hoy recrecido con sillería y ladrillo más allá de la cornisa primitiva y sus ménsulas simples, que delimitan el primer nivel de su cabecera. El cilindro absidal se edificó con buena piedra sillar en la que no faltan aparentes marcas de cantero. foto: www.romanicoaragones.com Webmaster: A. García Omedes