Los muros de la cabecera de la iglesia parroquial conservan pinturas que narran la Pasión de Cristo, aunque a diferencia de lo que es habitual, la lectura hay que hacerla de abajo a arriba: La entrada de Cristo en Jerusalén el Domingo de Ramos se representa en el registro inferior. La Última Cena: todos los personajes están al otro lado de la mesa, excepto uno que, agachado, se sitúa en primer plano. La bolsa que porta le identifica como Judas. El prendimiento en el Huerto de los Olivos: Judas está besando a Jesús y San Pedro aparece espada en mano, tras haber cortado la orreja al judío Malco. Los soldados que prenden a Cristo han sido tratados con todo lujo de detalles: sus cotas de malla, sus picas y espadas, sus túnicas... La fealdad de los rasgos de los judíos que los acompañan contribuye a transmitir la maldad de su acto. La flagelación de Cristo atado a la columna foto http://www.romanicoaragones.com/