La Rambla es uno de los espacios más emblemáticos de los figuerenses. Su origen se remonta al año 1828 como resultado de la cobertura de la ribera Galligans. Esta obra permitió eliminar los problemas higiénicos de dicha ribera a la vez que posibilitó la articulación de la ciudad dividida por la propia ribera. La cobertura dirigida por el ingeniero militar Antoni Lasauca finalizó en el mes de julio de 1832.