A lo largo de la calle del Bisbe el muro cerraba el antiguo huerto de las primeras casas que adquirieron los diputados de la Generalitat medieval. Poco después, en el primer tercio del siglo XV, Marc Safont volvió a encargarse de las obras de conversión de estos edificios en un palacio que tuviese la estructura característica de las mansiones nobles catalanas. La decoración escultórica de esta portada estuvo a cargo del artista Pere Johan, realizando sobre la puerta un friso de arquillos ojivales ciegos de ménsulas con pequeñas cabezas esculturadas y con una baranda de tracería gótica calada