se halla detrás de la Curia Real, junto a las murallas que protegieron la ciudad. Parece que fue fundado en el siglo X por el conde-obispo Miró, aunque sufrió restauraciones posteriores. Tal como lo vemos hoy día se trata de una estructura fundamentalmente románica, del siglo XII. Su principal elemento es el portal llamado de San Julián, con seis arquivoltas. En la actualidad acoge un centro cultural y social.