Este cenobio fue fundado en el año 812 por el abad Bonit, pero en el 957 fue destruido por razzias musulmanas y se reedificó. De las estructuras antiguas del monasterio queda poca cosa. Los terremotos del siglo XV y otras contingencias provocaron sucesivas intervenciones, de forma que, en su estado actual, la mayor parte es de los siglos XVIII y XIX. De la época románica quedan algunos muros en el interior de la iglesia y, en el museo de la ciudad, se conserva una muestra de los capiteles que según parece proceden del claustro.