Está organizado en banco, sotabanco y tres cuerpos con tres calles distribuidas en superposición de órdenes, con un nuevo lenguaje clásico y con temas decorativos de frutas y guirnaldas en los extremos que sustituyen las antiguas polseras góticas. Esta obra supuso en el arte catalán la introducción de las formas renacentistas. Sotabanco: Altorrelieves con escenas de la Oración en el Huerto, Prendimiento, Flagelación, Jesús ante Pilatos y Caída camino del Calvario. Primer cuerpo: La Virgen con el Niño preside en el centro, con un tamaño mayor que las colaterales. A un lado y a otro, en hornacinas más pequeñas están las santas Colombina, Úrsula y Florentina y los santos Matías, Bernardo y Guillén. Segundo cuerpo: Altorrelieves con los Gozos de María. Tercer cuerpo: En el centro está la imagen de Jesús, a mayor tamaño que las otras de los Apóstoles. Se corona con el ático que lleva la representación del Calvario.