El conjunto de vidrieras y pinturas del ábside lo forman siete murales, que componen una corona mistérica, y ocho vidrieras realizadas con cristal soplado en la Isla de Murano (Venecia). Los murales representan los grandes misterios de la fe (de izquierda a derecha): el Bautismo, la Transfiguración, la Crucifixión, el Pantocrátor, la Resurrección, la Ascensión y la venida del Espíritu Santo en Pentecostés. En el centro de la composición, presidiendo toda la catedral, la imagen del Cristo Pantocrátor.