Sobre el puente medieval de la Mesta circulaba el mayor número de ganados de toda España, al constituir la puerta principal de entrada a los pastos de invierno de Extremadura, para las ovejas de Castilla y León. Se trata de una construcción de mampostería y ladrillo, de factura mudéjar, con más de 225m de longitud, compuesto por 16 arcos principales de diferentes proporciones y modelos, la mayoría apuntados, de gran luz y con estribos cilíndricos.