Espléndido paseo por la ribera del Guadalquivir con una longitud de 2600 m, con numerosos espacios para el deporte, el ocio y el esparcimiento. Gracias a la Exposición Universal de 1992 el río ha dejado de ser una dársena y sus aguas han vuelto a fluir libremente. El programa de actuaciones desarrollado entonces ha integrado al río en la ciudad, dejando su cauce y sus márgenes para disfrute de vecinos y visitantes.