El edifico de Naves del Barranco, antigua lonja para la venta de pescado, constituye junto al puente de Triana y la antigua estación de Plaza de Armas, uno de los escasos ejemplos de la arquitectura de hierro de Sevilla, un estilo que nació a mediados del siglo XIX y que se basa en una combinación de hierro y cristal. Es en 1.861 cuando el Ayuntamiento de Sevilla toma la decisión de construir un lugar moderno para la recepción y venta de pescado, siendo en 1.876 cuando se encarga el proyecto a Portilla White y Cía. La obra se acabó definitivamente en 1.883 bajo la dirección del arquitecto municipal José Sáenz López. Se trata de una construcción de base rectangular, de innegable protagonismo del hierro y vidrio, que forma un conjunto de cuatro naves cubiertas con bóveda de cañón a base de placas de hierro galvanizado con grandes cristaleras, todo ello soportado por estructura y columnas de fundición con un pórtico que rodea la parte delantera y trasera del edificio y con un interior diáfano. Hoy es la Oficina de Turismo