En el barrio de la Catedral encontramos algunas de las más valiosas joyas de la ciudad. Construida sobre una mezquita, el actual conjunto renacentista de Santa María conserva elementos góticos, como la Puerta de la Luna (s. XIII), y mudéjares, como los arcos de herradura apuntados de las capillas. En su robusto claustro también se aprecia esta combinación de estilos. Adosada a la Catedral se encuentran las Casas Consistorial Altas y enfrente, la fuente de Santa María, mandada construir bajo el reinado de Felipe II.