Lo más característico de la Sierra de Las Villas es, sin duda, su paisaje. Un paisaje en el que se funden la abundancia de agua, una exuberante vegetación y formaciones rocosas que conforman relieves agrestes, con grandes pendientes, acantilados, valles encajados, barrancos, farallones, etc. El agua, a su paso por las rocas, va disolviendo la caliza y modelando el paisaje, formando las típicas estructuras kársticas de enorme interés paisajístico.