El aspecto actual responde, interiormente, a la reconstrucción realizada en los años 40 aunque desmerece de su belleza original ya que según nota de un arquitecto de la Real Academia de Bellas Artes llegó a ser “...el mas bello templo del Arzobispado (de Zaragoza)”. El exterior, tras la restauración realizada en los años 80, nos muestra su imagen primitiva. La torre-campanario con sus 63,5 metros de altura es una de las más altas de Aragón. fte. web oficial