Otra interesante construcción medieval de Mirambel fue su casa-castillo, construida al parecer por los templarios, aunque más tarde fuera ocupada por los sanjuanistas. Desgraciadamente, fue demolida para vender su madera y actualmente sólo se conservan restos de sus muros, construidos con mampostería y sillares en sus esquinas, y varios arcos semiocultos bajo los escombros. En él se alojaba Cabrera cuando acudía a Mirambel. Además, durante los años del carlismo se establecieron en él las oficinas de la Imprenta Real y del papel sellado. fte:http://josemarco.blogia.com/