Grandioso edificio construido entre los siglos XVI y XVII y que cuenta con uno de los aleros en madera más grandes de Aragón. La casa es muy conocida por su fachada de piedra caravista, su hilera de arquillos y su famoso alero de volutas tallado en una sola pieza de madera de pino negro, en el más puro estilo renacentista aragonés. foto: Ernesto Baselga Perul (ebaselgap@telefonica.net.)