la ermita de Santa Quiteria, gran centro de devoción, iniciada a raíz de la milagrosa curación de un pastor que se había retirado a este lugar, donde se le apareció la santa. La ermita fue atendida en principio por un ermitaño hasta que la villa la cedió a los agustinos en 1603. El monasterio parece que se concluyó en 1679. En 1809, al suprimirse todas las órdenes religiosas, quedó abandonado. Realizada básicamente en cantería, la ermita tiene una sola nave, cuyo último tramo se cubre con cúpula. A ambos lados de esta cúpula central se disponen dos capillas laterales cubiertas también por cúpulas. Exteriormente destacan dos cimborrios poligonales de ladrillo, correspondientes a la cúpula central y a la del lado de la epístola. La portada se dispone en el lateral de la epístola y es de una gran sencillez. Sobre ella se dispone una pequeña espadaña. Junto al templo se construyeron la casa del ermitaño y la hospedería. En la planta baja de la misma se dispone un amplio pórtico definido por cinco arcos de medio punto. Fte: Instituto de estudios turolenses de la diputacion de Teruel