Se corresponde con las ruinas que podemos ver por delante del Palacio Viejo.Las construcciones que se situaban en esta zona fueron emprendidas por la reina Leonor hacia el 1399, y formaron parte de la primera fase de ampliación del palacio. La capilla era de planta rectangular y de ella sólo se han conservado sus muros perimetrales. Uno de ellos se corresponde con un paño de la muralla romana sobre las que se levantó el palacio. En el lado opuesto,en el muro fronterizo con la cabecera de la iglesia de Sta. María se pueden distinguir dos tipos de construcción distintos.
O Torre Ochavada. Es la más caprichosa de todo el palacio. Fue construida entre los años 1411 y 1414. Su planta es octogonal y está dividida en tres cuerpos. La primera "corona" se corresponde con el nivel a ras del suelo. La segunda, a un nivel superior. Y la tercera, rematada con una línea de arquillos trilobulados colgantes, con el tejado. Su interior cobija dependencias con chimenea y mirador, comunicándose entre sí por otra escalera de caracol adosada al bloque de la torre.
Torre de las Tres Grandes Finestras. Construida entre 1413 y 1414, se trata en realidad de un mirador-torre de planta cuadrada, abierto en tres de sus lados por amplios ventanales de arco apuntado que dan acceso a unas tribunas voladas poligonales, formadas por unas elegantes tracerías reconstruidas en su totalidad de acuerdo con algunos restos encontrados. Las balaustradas la conforman cuadrilóbulos calados que sirven de base a las cinco arquerías apuntadas, de complejo diseño polilobulado
Torre de la Fuent. Fue edificada entre 1409 y 1411, y era utilizada como cisterna para el agua. Esta se llenaba con el agua del río, que posteriormente se llevaba, a través de tuberías de plomo embutidas en las hendiduras que se pueden ver en muchas partes del palacio, hasta los baños, diversos jardines y departamentos.
el Portal de Fenero nos conduce hasta dos torres. La torre de la derecha es la Torre de la Atalaya, y la de la izquierda es la Torre de los Cuatro Vientos. Ambas torres se corresponden a un período donde se busca más la complacencia estética que la pura funcionalidad. Entre ellas se ubica otro de los jardines colgantes del palacio. Se trata del Jardín del Cenador.