La Rambla es uno de los espacios más emblemáticos de los figuerenses. Su origen se remonta al año 1828 como resultado de la cobertura de la ribera Galligans. Esta obra permitió eliminar los problemas higiénicos de dicha ribera a la vez que posibilitó la articulación de la ciudad dividida por la propia ribera. La cobertura dirigida por el ingeniero militar Antoni Lasauca finalizó en el mes de julio de 1832.
Plaza del Ayuntamiento. Cabe destacar los porches, modificados en la primera mitad del siglo XIX, a partir de la reedificación de la plaza medieval. El edificio que alberga el ayuntamiento es de estilo neoclasico del XIX
Con el nombre de Teatro-Museo Dalí se incluyen dos espacios museísticos diferenciados, que proponen un recorrido libre y personal a través de sus salas: El Teatro-Museo, propiamente dicho, formado por el viejo teatro incendiado y el grupo de salas, resultado de las progresivas ampliaciones del Teatro-Museo
El Teatro-Museo Dalí hay que percibirlo como un todo, como la gran obra de Salvador Dalí. Todo en él fue concebido y diseñado por el artista para proporcionar al visitante una verdadera experiencia surrealista, para adentrarse en el mundo único y cautivador de su creador.
Construido como teatro en el siglo XIX y restaurado a partir de 1966, agregando una cúpula de retícula metálica y originales adornos y decoración surrealista dirigida por el propio Salvador Dalí para alojar su obra. Adosado se encuentra un edificio neoclásico decorado y pintado de modo estridente, llamado Torre Galatea, donde Dalí vivió sus últimos años y que tras su muerte ha sido modificado para ampliar el Museo y alojar las oficinas de la Fundación Gala-Dalí.