Un lugar tranquilo y apacible, rodeado de una frondosa vegetación de árboles autóctonos: alisos, castaños, robles y rebuellos entre otros en el pequeño pueblo de Casas del Monte, situado en el Valle del Ambroz, en la provincia de Cáceres (Extremadura, España), afamada por sus exquisitas fresas y cerezas,
El castaño es un árbol de gran longevidad, porte majestuoso, fuste derecho, con copa recogida y frondosa, cuando va encaminado a la producción de madera, y de tronco corto y copa amplia y frondosa cuando se aprovecha como frutal. La corteza es pardo-rojiza y lisa en los ejemplares jóvenes, volviéndose en los viejos pardo-grisácea, gruesa y profundamente asurcada.
Situada en la ladera de la sierra. Valle del Ambroz. Preciosos paisajes, bosques de roble y castaño. Desde cualquier lugar del termino se contempla todo el llano: Zarza de Granadilla, La Granja y el Pantano de Gabriel y Galan. Bordean el pueblo dos gargantas: La Madrigala y la Garganta Ancha, esta última muy caudalosa y fría. Históricamente gran productor de fresas y cerezas. Gracias al microclima de la zona, se adapta cualquier tipo de árboles frutales. Gran industria de aderezo de aceitunas: Comaro, pasa por ser de las mayores plantas en producción. Principales fiestas: San Marcos, 25 de abril, El Cristo de la Victoria, 14 de septiembre. Buena oferta hostelera, especialmente en verano, en torno a la piscina natural.
El Valle del Ambroz es una comarca enclavada en el norte de la provincia de Cáceres, en las últimas estribaciones de la Sierra de Gredos. Con una población de 8.219 habitantes y una superficie de 235 km2 la Mancomunidad de Municipios está formada por ocho localidades: Abadía, Aldeanueva del Camino, Baños de Montemayor, Casas del Monte, La Garganta, Gargantilla, Hervás y Segura de Toro.
Situado en el corazón de las Sierras del Norte de Extremadura, flanqueado por el Valle del Jerte al este, Las Hurdes y Granadilla al oeste, Plasencia al Sur y Sierra de Béjar al Norte, es atravesado por la carretera N-630 (Gijón-Sevilla) o Ruta de la Plata.
Históricamente El Valle del Ambroz ha sido lugar de paso. Así lo atestiguan los restos de la calzada romana de la Vía de la Plata, o las Cañadas Reales Soriana-Occidental y Vizana que aún son utilizadas por los ganaderos trashumantes. Estos caminos han dejado su impronta en el carácter abierto y acogedor de los habitantes del Ambroz.
Su privilegiada situación lo convierte en un verdadero vergel de la naturaleza, con un microclima especial que proporciona inviernos suaves y veranos frescos. En apenas 30 kilómetros se pasa de alturas superiores a los 2100 m que abrigan de los vientos fríos del norte y con nieve gran parte del año, hasta los 400 m. donde la dehesa muestra su esplendor. Podemos decir que es un pequeño frasco donde se reúnen todas las esencias, un muestrario de diversos ecosistemas de gran riqueza. Sitios de referencia: