Iglesia gótica de nave única con planta del absis hemidecagonal. Las paredes tienen siete grandes ventanales con vidrieras. Es un primer ejemplo del Principado de la peculiar interpretación catalana de la arquitectura gótica. Las vidrieras, de Martorell y Oriach son de estilo neogotico y fueron colocadas entre los años 1947 y 1962. Sus dimensiones y la forma en que han sido realizadas aportan una gran luminosidad coloreada al templo. Destaca la escena romboidal de la Coronacion de la Trinidad Divina en el presbiterio. En la vidriera del ojo de buey del muro occidental hay dos angeles que sostienen el escudo de Banyoles
Este cenobio fue fundado en el año 812 por el abad Bonit, pero en el 957 fue destruido por razzias musulmanas y se reedificó. De las estructuras antiguas del monasterio queda poca cosa. Los terremotos del siglo XV y otras contingencias provocaron sucesivas intervenciones, de forma que, en su estado actual, la mayor parte es de los siglos XVIII y XIX. De la época románica quedan algunos muros en el interior de la iglesia y, en el museo de la ciudad, se conserva una muestra de los capiteles que según parece proceden del claustro.
El puente medieval de Besalú constituye sin duda alguna la imagen más popular de la población. Se trata de una construcción compuesta por siete arcos que fueron levantados siguiendo una curiosa disposición angular, motivada probablemente por el aprovechamiento de las rocas del lecho del río como fundación o basamento. El puente fue originalmente construido en los siglos XI-XII, pero con posterioridad sufrió diversas reformas y modificaciones. De hecho, se sospecha que su trazado inicial fue distinto al actual. Aún en época medieval, en que el puente se aprovechó para cobrar a los viajeros que lo utilizaban para cruzar el río un peaje, se erigió en su extremo el portal conocido como Portal del Pont (Portal del puente), protegido por una torre fortificada. También tuvo que ser reconstruido en el siglo XIV, con ocasión de una gran crecida del río, y en el s. XVII, porque se hallaba en bastante mal estado. De todos modos, los peores momentos del famoso puente aún estaban por llegar: en el siglo XIX se destruyó la torre de su parte central y el portal que da acceso al pueblo para permitir el paso de la maquinaria necesaria para la industria local, y durante la Guerra Civil algunos arcos fueron volados. En 1965 tuvo lugar la última –por el momento- restauración
Sant Vicenç es una iglesia de planta de basílica con tres naves y crucero encabezadas por tres ábsides semicirculares, el central ornamentado por un friso de dientes de sierra y arcos ciegos.