Los orígenes de la devoción de la Virgen de
Angosto se pierden en la leyenda, y su historia es un tanto escasa y
tardía. El primero en ocuparse de ella fue, en 1715, Fray Miguel de
Varona quien, en su "Historial de la casa de los Varona de Villanañe",
narra el hallazgo milagroso, ocurrido el 25 de abril de 1089 al
pastor Hernando Martín, de una imagen de la virgen en la concavidad
o "lo angosto" de una peña, cercada por las aguas de una gruta.
El monasterio de Angosto es un excelente cierre del recorrido por
Valdegovía, pleno de sabor medieval. El templo original, que fue
ampliado en el siglo XIX, es de estilo gótico, tiene una sola nave y
un ábside rectangular. Fue construido en la primera mitad del XIV y
cuenta con un retablo romanista hermoso y de gran mérito.
Frente al monasterio, en el entorno a la encina centenaria juradera
se halla un denso arbolado.